2008 - Sobre el Libro Marta Diez Máscaras - Esculturas & Rubén Vela - Poesías
Por Virginia Carreño
Un santafesino, diplomático, poeta laureado, y coleccionista de arte, una artista tucumana de creatividad múltiple, además bella mujer y estanciera un facultativo porteño de alto nivel, enamorado de ella y de su arte, producen un libro que es una proeza, presentado con una exposición serial de máscaras y esculturas, de tal presencia humana que sólo le falta hablar. Y hay en el público quien se acerca a besarlas.
Esto sólo puede ocurrir en Argentina, donde todo está caro, menos el talento.
Rubén Vela es un gran poeta que como diplomático fue muy notable.
Durante su misión en el Congo penetró los secretos de las tallas africanas, de significado misterioso para los observadores de Occidente, y hasta logró obtener varios tronos que fueran de reyes tribales, esculpidos como asientos dentro de un solo tronco duro, los que, a pesar de su tamaño mediano, exudan majestad. Generoso con sus piezas, enriqueció con ellas las aún raras exposiciones de arte africano que tuvieron lugar en Buenos Aires.
La vena poética que lo acompañó toda su vida continúa inspirándole para alcanzar alturas cada vez mayores, y pese a sus problemas de salud, no deja de cosechar laureles.
Marta Díez, la exuberante artista tucumana, comenzó por captar con sus pinceles toda la vibración de la naturaleza en pinturas de vibrante color.
Tomó luego otro camino, el de la escultura, creando máscaras tras de las cuales se esconden rostros dejando percibir, sin embargo, la intención de quien las usa, muchas de ellas tachonadas de piedras preciosas, ninguna agresiva, ninguna fea.
De ahí, con celeridad pasmosa, aumenta un nuevo caudal de figuras modeladas y coloreadas, algunas de ellas hasta coronadas por pelucas y adornadas con preciosos collares que trasmiten todo el espíritu de una cultura, así, de pronto, nos encontramos en el Museo Fernández Blanco, o en el Museo de La Plata con vívidos representantes de los maoríes o de una beldad thaí, y finalmente el Dr. Alejandro Caride con todo eso, colores, poemas, figuras, diseña una edición que es una proeza de arte gráfico.
Esta mágica conjunción de personalidades, lugares, genialidades, sólo puede darse en la Argentina del siglo XXI.
Gocemos de ellas antes de que la globalización nos arrebate la inspiración y los genios.
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Virginia Carreño
Periodista argentina, historiadora, dramaturga, oradora.